Osos polares amenazados por la contaminación

El Ursus maritimus (oso polar) es una de las especies de mamífero más amenazadas del planeta. Hasta ahora siempre se ha hecho especial hincapié en los terribles efectos del cambio climático sobre su hábitat, pero cada vez es más evidente el impacto de todo tipo de sustancias contaminantes en sus hábitats.

Osos polares amenazados por la contaminación

Según una investigación realizada por un grupo científico internacional, los altos niveles de contaminación causada por plásticos y otros contaminantes en el hábitat del oso polar ha empezado ya a afectar al sistema endocrino y al ciclo de reproducción de estos animales. En palabras de María Jesús Obregón –docente en el Instituto de Investigaciones Biomédicas–, el sistema reproductor del oso polar «es especialmente importante, ya que está en vías de extinción».

Para llevar a cabo la investigación –»Thyroid hormones and deiodinase activity in plasma and tissues in relation to high levels of organohalogen contaminants in East Greenland polar bears (Ursus maritimus)”, publicada en Environmental Research, los científicos centraron su atención en el oso polar ártico de Groenlandia, un entorno especialmente abundante en pesticidas y contaminantes organoclorados. Se trata de una serie de sustancias que tienen efectos negativos sobre las hormonas tiroideas en tejidos, enzimas desiodasas y plasma.

A estos problemas se añaden otros factores que también ponen en peligro la continuidad de la especie: el ya mencionado cambio climático, el estrés fisiológico crónico, el estrés nutricional y el enfrentamiento –cada vez mayor– con otros osos. También son frecuentes las enfermedades y los parásitos, en un hábitat cada vez más difícil de cuidar.

Por otra parte, un grupo de científicos liderados por Kelly A. Patyk ha publicado –en Science of the Total Environment– una pequeña guía con 15 variables para estudiar factores que permitirían mejorar la conservación de esta especie en el círculo polar ártico.

Fuente de la noticia: Agencia SINC.

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