La caza amenaza a cientos de especies en el mundo

Viernes, octubre 21st, 2016

La caza furtiva y, en general, todas las actividades de caza no regulada, están poniendo en peligro de extinción a más de 300 especies de mamíferos en todo el mundo. La comunidad científica pide que se tomen medidas urgentes para evitar las consecuencias desastrosas sobre la biodiversidad y los ecosistemas.

Caza pone en peligro especies de todo el mundo – Blog COBCM

Un nuevo estudio publicado en la revista Royal Open Science ha sacado a la luz los datos preocupantes sobre especies como la ardilla gigante de Sulawesi, la rata albina, el mandril o el yack salvaje, que son solo una pequeña parte del gran listado de animales mamíferos amenazados por la caza.

La caza de estos animales ha sido durante siglos una fuente importante de alimentación, clave para la subsistencia de numerosas comunidades indígenas en América del Sur, Asia y África. Sin embargo, si no se ponen en marcha medidas eficaces para controlar sus consecuencias negativas, más de 300 especies de mamíferos podrían desaparecer en los próximos años.

A la caza tradicional incontrolada se añaden también los delitos de los cazadores furtivos que siguen aniquilando ejemplares de especies protegidas para traficar con sus pieles, sus cuernos u otros materiales muy valiosos en el mercado negro.

En cualquiera de los casos, la casa descontrolada tiene graves consecuencias para la biodiversidad y ha puesto a más de 300 especies de mamíferos en peligro de extinción. La desaparición de estas especies provocaría además la modificación drástica o total desaparición en muchos ecosistemas y dejaría a muchas personas sin fuente de alimentación.

Los autores del estudio consideran que el impacto que tendría esta extinción sería tan alto como el que tuvo el impacto del meteorito en la extinción masiva que acabó con los dinosaurios. La única solución sería coordinar esfuerzos de conservación y desarrollo sostenible a gran escala y en todo el mundo, una idea casi utópica por la dificultad de su realización.

Fuente: VeoVerde.

El estrés de las aves esteparias los fines de semana

Miércoles, abril 22nd, 2015

Un grupo de investigadores del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas) y de la UAM (Universidad Autónoma de Madrid) han publicado los resultados de un estudio que demuestra que el sisón sufre más estrés fisiológico los sábados y los domingos, debido a la actividad humana.

El estrés de las aves esteparias los fines de semana

El sisón altera su comportamiento por la influencia humana los fines de semana. Fotografía de Renato.

El sisón es una especie de ave que vive en zonas agrarias abiertas y que se encuentra amenazada. Los científicos implicados en el mencionado estudio –cuyos resultados se han publicado en la revista Behavioral Ecology– quisieron analizar la influencia de la presencia humana sobre los hábitos y el comportamiento de estas aves.

Los investigadores preveían encontrar algún tipo de relación entre ambas especies, ya que por los animales suelen percibir a los humanos como amenazas o depredadores. Por este motivo, el contacto entre el sisón y el hombre se ve reflejado en los niveles de estrés fisiológico del animal.

Diferencias en los niveles de estrés los fines de semana

Los sábados y los domingos aumenta considerablemente el nivel de actividad humana en las áreas agrícolas, principalmente por la presencia de ciclistas, caminantes o cazadores. Por tanto, cabría suponer que los niveles de estrés fisiológico del sisón también serían más elevados los fines de semana.

Para comprobar esta información, los científicos del grupo de trabajo decidieron medir las cantidades de la hormona corticosterona en las heces de las aves. El estudio de estos niveles hormonales ha permitido comprobar que el estrés es mayor cuanto mayores son las molestias a las que están expuestos los animales. Entre ellas destacan especialmente las asociadas a la caza: una presencia mayor de perros, el sonido de los disparos, etc.

Además del análisis de la corticosterona, los científicos han observado los hábitos y el comportamiento del sisón durante los fines de semana, y han comprobado que en esos días las aves dedican menos tiempo a comer y se centran sobre todo en vigilar y volar. Pasado el domingo, el sisón necesita compensar el gran gasto energético y dedica más tiempo a comer.

Lógicamente, estas adaptaciones fisiológicas y del comportamiento ayudan a los individuos a afrontar situaciones estresantes, pero las poblaciones del sisón en su conjunto –ya amenazadas– podrían verse aún más mermadas si la exposición a estas molestias fuera prolongada.

Fuente: Dicyt (Agencia Iberoamericana para la Difusión de la Ciencia y la Cultura).