Garrapatas para la conservación del lince ibérico

Viernes, julio 10th, 2015

Compartimos una interesante curiosidad científica que nos demuestra, una vez más, la gran cantidad de aplicaciones fascinantes que puede tener la biología. A veces, ideas como el uso de garrapatas para extraer sangre pueden ayudar a la conservación de una especie amenazada, como el lince ibérico.

Garrapatas para la conservación del lince ibérico

La biología nunca deja de sorprendernos. Y a veces la creatividad científica permite lograr grandes avances que no podrían conseguirse de otro modo. La utilización de garrapatas en el trabajo para la conservación del lince ibérico es solo un ejemplo más.

Aunque este año los datos sobre los nacimientos de linces ibéricos en cautividad están siendo muy positivos, la situación de la especie sigue siendo crítica. El lince ibérico continúa siendo, a día de hoy, una de las especies más amenazadas del mundo.

A lo largo de años de trabajo, los científicos comprobaron que las hembras de lince ibérico perdían frecuentemente a sus primeras crías debido, fundamentalmente, al estrés y a la inexperiencia. Existía por tanto una gran preocupación por el control de la gestación, pero para saber qué hembras estaban en esa situación era necesario realizar análisis de sangre.

El gran problema era precisamente que los análisis de sangre podían convertirse en un aumento de los niveles de estrés y, por tanto, existía un riesgo evidente de acabar provocando más abortos.

Pero en el Instituto Leibniz –que trabaja para el Zoo de Berlín– el científico Christian Voigt puso en marcha una idea basada en el uso de garrapatas para reducir ese riesgo por exceso de estrés. Así, se empezaron a utilizar garrapatas: son animales capaces de succionar grandes cantidades de sangre (más que los mosquitos) sin que “la víctima” se dé cuenta, y además son bastante fáciles de manejar.

Se prepararon entonces unas “alfombras” de corcho con orificios llenos de garrapatas. Estas succionaban la sangre de los linces que se tumbaban sobre la superficie, y posteriormente los científicos extraían la sangre de lince de las garrapatas para realizar los análisis oportunos.

Actualmente se emplean sistemas fecales de detección de embarazo, pero hasta que no se inventaron se utilizó el método de las garrapatas.

Fuente: Quo.

El estrés de las aves esteparias los fines de semana

Miércoles, abril 22nd, 2015

Un grupo de investigadores del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas) y de la UAM (Universidad Autónoma de Madrid) han publicado los resultados de un estudio que demuestra que el sisón sufre más estrés fisiológico los sábados y los domingos, debido a la actividad humana.

El estrés de las aves esteparias los fines de semana

El sisón altera su comportamiento por la influencia humana los fines de semana. Fotografía de Renato.

El sisón es una especie de ave que vive en zonas agrarias abiertas y que se encuentra amenazada. Los científicos implicados en el mencionado estudio –cuyos resultados se han publicado en la revista Behavioral Ecology– quisieron analizar la influencia de la presencia humana sobre los hábitos y el comportamiento de estas aves.

Los investigadores preveían encontrar algún tipo de relación entre ambas especies, ya que por los animales suelen percibir a los humanos como amenazas o depredadores. Por este motivo, el contacto entre el sisón y el hombre se ve reflejado en los niveles de estrés fisiológico del animal.

Diferencias en los niveles de estrés los fines de semana

Los sábados y los domingos aumenta considerablemente el nivel de actividad humana en las áreas agrícolas, principalmente por la presencia de ciclistas, caminantes o cazadores. Por tanto, cabría suponer que los niveles de estrés fisiológico del sisón también serían más elevados los fines de semana.

Para comprobar esta información, los científicos del grupo de trabajo decidieron medir las cantidades de la hormona corticosterona en las heces de las aves. El estudio de estos niveles hormonales ha permitido comprobar que el estrés es mayor cuanto mayores son las molestias a las que están expuestos los animales. Entre ellas destacan especialmente las asociadas a la caza: una presencia mayor de perros, el sonido de los disparos, etc.

Además del análisis de la corticosterona, los científicos han observado los hábitos y el comportamiento del sisón durante los fines de semana, y han comprobado que en esos días las aves dedican menos tiempo a comer y se centran sobre todo en vigilar y volar. Pasado el domingo, el sisón necesita compensar el gran gasto energético y dedica más tiempo a comer.

Lógicamente, estas adaptaciones fisiológicas y del comportamiento ayudan a los individuos a afrontar situaciones estresantes, pero las poblaciones del sisón en su conjunto –ya amenazadas– podrían verse aún más mermadas si la exposición a estas molestias fuera prolongada.

Fuente: Dicyt (Agencia Iberoamericana para la Difusión de la Ciencia y la Cultura).